Mundo ficciónIniciar sesiónA la mañana siguiente fueron arribando los invitados quienes eran maestros de música. Por lo que pude observar, los participantes no teníamos idea de quienes eran ellos, pero algo estaba claro, ellos nos ayudarían a montar nuestras canciones y nos instruirían en aprendernos la coreografía para la presentación.
Aquellos sujetos arribaron de un barco que amarraron al muelle. Un hermoso navío de ciento veinte pies que destacaba en ostentosidades.
En la popa y a los costados tenía







