64. La quiero de vuelta
Julienth
El cuerpo ensangrentado de la loba Ali yace en el subterráneo de mi guarida, el charco cada vez se hace más y más grande, esta llega a mis zapatos de piel, mis súbditos me miran horrorizados, adoro la sangre, es el único alimento que nos da fortaleza, el que necesitamos para vivir, pero es bien conocido por todos que no tolero ni una sola mancha de esta sobre mí.
— Señor ¿Le damos sepultura al cuerpo?.- la voz de uno de mis súbditos me obligó a apartar la mirada del agujero en la gar