A la Deriva 42
A la Deriva 42

—no, tenía mucho sueño y solo habló de usted un momento hasta que se quedó dormida, entonces salí a buscar algo para tomar y ahí fue que me crucé con Leo y me invitó a ver la niebla—

—ah bueno gracias igual. Desde ahora yo me haré cargo— dijo él serio y seguido de eso respiró profundamente y la volvió a besar con pasión…

Todo el cuerpo de Francis se estremeció cuando sintió las manos gélidas de él acariciar su cintura con delicadeza.

Ese choque entre su cuerpo caliente y el fr
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