Mundo ficciónIniciar sesiónDespertó a eso de las seis de la mañana, según vio en el despertador de Robert en la mesilla que estaba a su lado. Miro hacia Robert. Él estaba dormido profundamente. La piel alrededor de su ojo se veía oscura pero aun así se veía tan tierno, los hombres que eran sexys hasta el infierno, como Robert, cuando dormían parecían angelitos dulces que daban ganas de comérselos. Okay, eso había sonado cursi. Salió de







