Paso mis manos por mi barriga mientras las lágrimas se escapan de mis ojos, no he querido molestar o hacer menos a Damon en ningún momento, es solo que el hecho de que mis padres se enteren que voy a tener a un bebé a ésta edad y en ésta situación me provoca muchos nervios.
–¿Cómo está mi bebé? –le pregunto a la enfermera una vez que termina de checarme, ella sonríe abiertamente y pone el estetoscopio en mi barriga riéndose una vez más.
–¿Te duele el estómago? –pregunta sin mirarme, es como si