Tomo la bolsa con ropa que me había dado Vi y camino a paso lento hasta el baño, estoy débil, demasiado, mis piernas tiemblan con tan solo tratar de sostenerse en pie, pero mi deseo por salir de este horrible lugar es mayor.
Me cambio despacio y doy gracias a Vi por traer una blusa suya un poco suelta pues una más pegada no me hubiera entrado, el abdomen apenas se me ve abultado pero la ropa de Vi es minúscula por sí sola.
Salgo con algunas marcas de las agujas en mis brazos y veo a Vi entrar