He terminado con las últimas clases, miro el reloj colgado en la pared y me doy cuenta de la hora, 3:30, justo a tiempo.
Recojo todas mis cosas dentro de mi bolso, guardo los utensilios que hemos ocupado hoy en el armario y camino hasta el salón donde da clases Nicole para avisarle que no llegaré a comer esta tarde con ellas.
–¿Puedo pasar? –he tocado la puerta, ella me mira con una sonrisa y hace un ademán para que siga.
–Tengo un antojo de comida china, ¿qué te parece eso para la comida? –hag