Despierto aturdida y desorientada en un cuarto que no reconozco, las paredes tienen un color azul oscuro hasta donde alcanzo a ver y la habitación solo es iluminada por un ventanal de cristal de frente, solo la vista me hace darme cuenta que la noche ha caído.
Frotó mis ojos y me paro de la cama, tratando de recordar algo. Salgo de la habitación lentamente analizando todo, la estancia parece ser lujosa, muebles de piel estilo primera, televisión de pantalla plana y un penetrante aroma a panqueq