Estrella se rio entre dientes.
—¿Qué me podría hacer? Menos mal que yo no le hice nada a él.
La secretaria no pudo evitar sonreír al pensar en la cara de frustración de Caín mientras hablaba de lo que había pasado antes.
—Si me permite, se perdió la expresión que puso el Joven Maestro Caín. Su cara se puso azul. La jovencita es realmente inteligente.
—Mientras no te ganen, está bien. —Una sonrisa cruzó también los ojos de Claus.
Más tarde, terminó la reunión y Rosalía regresó. Inmediatamente a