Andrían ya no quería seguir hablando de ese tema, por lo que dijo seriamente:
—Mejor compórtate estos días y quédate solo en la empresa y en la casa, ¡no quiero más situaciones embarazosas! Incluso solo por apariencias, ¡muéstrate como una persona con capacidad! ¿Entiendes? Debido a tus tonterías, todo el mundo está diciendo que no soy capaz de educar bien a mi propio nieto y ¡he perdido toda mi reputación en la familia! Especialmente, los viejos perros de la familia Burgos…”
Caín frunció un poc