Al principio, Estrella no quería decírselo a Claus. Pero también cabía la posibilidad de que ya lo hubiera escuchado por su propia cuenta. No sería buena idea ocultárselo. Estrella frunció los labios y le contó en general sobre el asunto de Fátima acudiendo a ella.
Claus frunció el ceño, no se había dado cuenta que Fátima no había renunciado aún a inmiscuirse en su vida. Como sabían que la familia Burgos no era fácil de tratar, eligieron expresamente el momento en que la propia Estrella estaba