Al atardecer, después de las clases, Estrella recogió sus cosas.
Aún no había salido de la escuela cuando decidió entrar en la tienda del campus y comprar un té con leche. Se encontró con la misma chica que solía trabajar en la tienda.
Cuando vio a Estrella, la chica se llenó de alegría.
—Hace un tiempo que no vienes, ¿cómo has estado últimamente?
Estrella no esperaba que la chica la recordara. Al escuchar sus palabras entusiastas, Estrella respondió perpleja:
—Bien.
—No sabes, lo que pasó en