El banquete terminó y todos los invitados se prepararon para marcharse. Hada, en cambio, seguía dando vueltas en el salón.
Al darse cuenta de que, en el enorme salón, ellos eran los únicos que quedaban, Hada se armó de valor para mencionar los cincuenta millones de dólares:
—Abuela Rosalía, ¿no te acuerdas de que, al principio, nos prometiste una recompensa después de que Estrella entrara en la familia Burgos? Veo que está muy contenta con Estrella. Sea como sea, Zared es su padre, así que tenem