Sentada en el coche, Estrella ayudó a Rosalía a arreglar la ropa y volvió a cerrar las ventanillas y dijo.
—Solo tenemos dos horas, y tenemos que volver dentro de este tiempo.
Héctor consideró que había tiempo suficiente, después de todo, sus instrumentos eran de alta gama. No se necesitaba tanto tiempo para hacer simplemente una prueba de datos. Después de un rato, habló.
—He investigado los ingredientes de las drogas que me diste la última vez. El tipo de drogas que la anciana tomó procedía d