Al amanecer, Paula se despertó, pero fingió aun permanecer profundamente dormida.
A Paula le bastaba con estar en el mismo espacio que Claus, incluso si no hacían nada. Pero ¿qué pensaría Estrella cuando viniera más tarde y los viera juntos?
Solo con imaginarlo, Paula se sentía extremadamente satisfecha.
Y como era de esperar, poco después, se escuchó un golpeteo en la puerta.
Quien estaba parada en la puerta era, de hecho, Estrella.
Estrella pensó que la rutina diaria de Claus era muy regu