Catalina regresó a casa y corrió rápidamente a su habitación.
Lanzó el vestido meado y luego se dispuso a tomar una ducha, sintiéndose un poco mejor en todo su cuerpo.
Siempre tenía la sensación de que emanaba un olor desagradable, lo cual le resultaba insoportable.
Ahora se sentía repulsiva incluso para sí misma.
Catalina se enfureció cada vez más, aunque no entendía qué había sucedido.
Pero pensaba que este incidente definitivamente debía que estar relacionado con Estrella.
Afortunadamen