Mundo de ficçãoIniciar sessãoTABATA BELLINI
Al salir el médico de la habitación sus recriminaciones no tardaron en llegar, si pensé no poder odiar más a Enrico, en ese momento lo supe, aún él no había dado lo peor de sí.
—¡Eres una descarada! ¿Lo intentaste abortar? Dime ¿Qué hiciste para dañarlo? Porque si ese niño salió enfermo, ¡La única responsable ere







