Barbra.
Mirándolo me aproximo a sus labios para besarlo, pero se aleja.
—Nos vemos adentro —dice bajando del auto.
Cierro mis piernas de inmediato. Quedando completamente encendida.
Dios, dame fuerzas para no ser yo quien lo agarre del cuello y lo obligue a follarme como debe ser.
Un rato después de ver a él causante de convertirme en una bola de fuego viviente, encaminarse tranquilamente en dirección al edificio. Acomodo mi vestido y agarro mi bolso. Al bajar ya el chofer se encuentra fuer