MARTIN.
—Y esto es lo que les ofrezco— tomo asiento mirando a cada uno por varios segundos
En ese tiempo pienso en Elise y en cómo reaccionará cuando despierte y vea las notas que le dejé, seguramente se enojara, pero me aseguré de que estuviera bien, aunque no pueda estar ahí.
Ben me llamó a las cuatro de la mañana anunciándome que cuando estaba borracho llamó a su jefe y programó una reunión para el día siguiente, con el chico que fue entrenado por Elise Remington, el cual llevará a la cima a