Felipe
No he dormido bien desde que ella desapareció. Tres semanas de noches en vela, de revivir cada segundo que pasamos juntos en aquel apartamento, de ver su rostro cuando estaba acostada en mi cama. Y después, el vacío en mi pecho cuando me di cuenta de que se había ido, dejando solo su olor en la sábana. Necesitaba encontrarla, ¿pero cómo?
Después de pasar horas en vano buscándola y noches atormentado por el vacío en mi cama, recordé que Rapha conocía a su cuñado. Danilo, el de la carrera,