Mundo ficciónIniciar sesiónNuestras lenguas exploran lo que antes era desconocido, ella comienza a mecer sus caderas y mi erección ya se hace notar. Me aferro a ella, como si fuera mi salvavidas… pero qué estoy pensando, ¡ella es mi salvavidas! Me salvó de ese círculo vicioso en el que estaba inmerso, de mujer en mujer, de fiesta en fiesta.
-Emily – digo contra sus labios -, si sigues así no podré aguantar.
-No quiero que lo hagas – me mir







