Capítulo 48: De ti depende que puedas conquistarlo.
Fiorella que acababa de levantarse del sofá para abrazar a su hermano contenta de verlo de nuevo, se detuvo frunciendo el ceño y cuestionó: — Hermano, ¿No quieres que estemos aquí?
— Por supuesto que quiero que estén aquí, está es su casa. — Le respondió Bastian, antes de mirar a su madre con reproche. — Mamá debes tener cuidado con lo que dices.
— Que bueno, porque yo estoy muy feliz de verte. — Afirmó Fiorella abrazándolo finalmente con una sonrisa formándose en sus labios.
Basti