Capítulo 37: No puedes venirme a buscar aquí.
Cuando Bastián finalmente llegó a casa, ya era muy tarde, más de media noche y tanto Arianna como Sofía ya se encontraban dormidas y él con el rostro plagado de cansancio se dirigió a la ducha y luego de terminar se metió a la cama con Arianna y la atrajo hacia sus brazos.
— Muñequita eres tan hermosa que no sé si pueda dejarte ir, pero cada vez están más cerca de ti y no se cuánto tiempo pueda seguir ocultándote. — Susurró él metiendo su nariz en el cabello de Arianna, necesitando respirar s