CAPÍTULO 75. Una humillación necesaria.
CAPÍTULO 75. Una humillación necesaria.
—De momento yo voy a darme un baño —sentenció Katerina como si la vida de Jordan no dependiera de ella en aquel momento—. El vuelo estuvo largo y pesado, y el tío Kolya necesita al menos diez minutos para poner todo en orden.
—Yo también me voy a bañar —anunció Angel, que hasta ese momento se había quedado al margen—. ¡En mi propia habitación! —aclaró levantando un dedo—. Presiento que esta noche va a estar todavía más movidita.
Katerina se quedó pensativ