CAPÍTULO 47. No sabes que eres mía.
CAPÍTULO 47. No sabes que eres mía.
Volvió al pequeño hotel en el que se habían casado. Volvió al avión ejecutivo que los había sacado de Odessa. Volvió al hotel de Madrid donde habían pasado la primera semana como esposos, mientras Jordan solo trabajaba contrarreloj… Y volvió a la diminuta piscina soleada donde él había dejado de llamar a aquello: “matrimonio por ayuda” y había cedido a todos sus instintos.
Así que la nostalgia le abrió la puerta a la humedad, como una pesadilla deliciosa dond