CAPÍTULO 33. Acorralado
CAPÍTULO 33. Acorralado
El silencio que siguió a las palabras de Katerina no duró lo suficiente como para que a Jordan le doliera, pero sí para que su madre estallara.
—¡Jordan, no! —sollozó Jasmine mientras corría hacia él—. ¡Por favor, no puedes hacer esto!
Y por supuesto que Angela también rompió en llanto.
—¡Jordan, por favor! ¡No puedes denunciarnos por esta mujer! ¡No puedes mandarnos a prisión!
Las dos mujeres terminaron frente a él casi al mismo tiempo y Jasmine le sujetó ambas manos.
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