CAPÍTULO 111. Una cacería Orlenko
CAPÍTULO 111. Una cacería Orlenko
El miedo estaba ahí, pero la felicidad también y ninguno podía excluir al otro. De lo único que Jordan estaba completamente seguro era de que quería que su bebé nunca tuviera que preguntarse si su padre quería que existiera.
—Da lo mismo si es “él” o “ella”. A los cuatro les vamos a enseñar que mamá y papá los aman.
—¡¿Los cuatro?! —escandalizó Kat.
—O cinco, o seis. Ni creas que he terminado contigo —sonrió Jordan inclinándose hacia ella, y sus labios se encon