CAPÍTULO 110. Cuentas saldadas
CAPÍTULO 110. Cuentas saldadas
Ya debían pasar de las doce de la noche, y Jordan llevaba más de una hora mirando el techo cuando escuchó abrirse la puerta que comunicaba las dos habitaciones. Giró la cabeza y encontró a Katerina entrando con un par de tazas entre las manos.
—¿Tampoco puedes dormir? —preguntó él.
—No mucho. Con todo lo que ha pasado, de repente la paz de esta casa es demasiado silenciosa.
Jordan se incorporó sobre las almohadas y le sonrió al reconocer aquel gesto que ella solía