Delia les dio algunas instrucciones y las dejó con Ben qué les diría sus horarios de trabajo y las reglas del lugar.
Al entrar Delia se encontró con Gabriel sentado en el sillón serio y al parecer muy molesto. “Quiero que la despidas”. Delia se sentó en su lugar. “Pero si la acabo de contratar, ella podría demandarnos”.
Gabriel afirmó. “Si la dejas aquí será un problema, no presenciaste como me hablo, es una grosera”.
Delia jugó con su pluma. “¿Por qué te molesta tanto Gabriel? Fue solo un ma