Capítulo 22 Siempre seré la señora de Ortiz
Después de vestirse apresuradamente, Daniela se dirigió a la cocina para preparar el desayuno que Eugenia había ordenado.
Mientras batía los huevos y tostaba el pan, pensaba en cómo cada día se convertiría en una lucha por cumplir con las expectativas de la señora de la casa.
A pesar de sus esfuerzos, Eugenia nunca parecía satisfecha. Cada pequeño error provocaba una reprimenda, y la ansiedad aumentaba con cada nuevo requerimiento.
— ¿Por qué no hicis