Capítulo 76 Prepárate para marcharte
Belinda, con gesto confundido, miró a Felipe, incapaz de articular una respuesta coherente.
—Yo… no entiendo lo que me estás diciendo.
—Ven, te acompaño a tu habitación.
La tensión era palpable. Felipe, con un nudo en la garganta, sintió la urgencia de aclarar aquel enredo emocional.
Guio a Belinda hacia su habitación en silencio. Dejaron el lobby, claramente diseñado para transmitir una sensación de lujo y hospitalidad, y tomaron el ascensor sin pronunciar