Nikola.
Después de hacer una parada en el restaurante italiano en donde por decisión propia y por el hambre que nos dio escuchar a mi mujer hablar de la pasta y del hambre que ella sentía en ese momento se nos contagió y como está recién abriendo decidí que sería mejor cerrarlo solo para nosotros.
Cuando terminamos por fin llegamos al aeropuerto y para variar mi mujer se durmió en mis brazos, el padre de mi mujer nos está esperando para poder hablar de lo que haremos de ahora en adelante p