3 RAZONES PARA VOLVER. CAPÍTULO 2. Lo peor
3 RAZONES PARA VOLVER. CAPÍTULO 2. Lo peor
Athena no recordaba con claridad cómo salió del restaurante. Todo ocurrió como si alguien hubiera bajado el volumen del mundo y subido el de su propio corazón. Sabía que estaba de pie, sabía que el teléfono seguía apretado contra su mano, sabía que Max le hablaba… pero nada terminaba de encajar.
—Athena, mírame —le dijo Max, sujetándola por los hombros—. Audrey no está por ningún lado y tenemos que irnos ya.
Ella parpadeó, una, dos veces. La imagen de