—Todo este tiempo estuviste aquí ¿Quién cuidó de ti?
—No lo diré, tortúrenme o mátenme si les apetece pero no lo haré.
Admito mi culpa —escuchó decir con una frialdad que helaba los huesos a su hermana—, yo contribuí con el laboratorio nazi, soy enfermera y ayudé a crear a más de ustedes, pero sobre todo niños para la F.D.C.
No se hizo esperar el gruñido a coros de los cambiaformas en especial de ese macho que la había llamado suya.
Este se acercó sin que nadie lo detuviera y la tomó por los b