Mundo de ficçãoIniciar sessãoEl antiguo chiquero que solía llamar casa quedaba a dos calles del zoológico de la ciudad, aunque nunca se me ocurrió, pude, ni quise ir a visitarlo. En los primeros años de escuela creo que fue la época donde podíamos ir a ver monos en sus lianas, pero yo me saltaba esas excursiones porque bastante tenía de ver bestias en mi propia casa como para querer verlas en cautiverio.
El viejo, al que debía llamar padre, nunca fue de los q







