Las anfetas de las mofetas

Las anfetas de las mofetas ES

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Resumen
Índice

Esta historia se desarrolla en la ciudad de Distopicali, neologismo paródico de la ciudad colombiana Santiago de Cali, la cual se caracteriza por la condición tórrida de su clima, las convulsas relaciones entre los individuos que habitan los espacios. En ella se cuenta la historia de Tomás, un joven adulto incapaz de adaptarse a la sociedad, un tipo megalomaniaco, lenguaras, incapaz de contener el halito destructivo de sus palabras, que recorre la cinemateca, la calles, los parques, los callejones sórdidos de Distopicali, por los que se desliza la vida entre paraísos artificiales producidos por las drogas y la soledad existencial. Al inicio de la narración y para rematar el cuadro, Tomás recibe un arma que arroja un delincuente desde un automóvil mientras huye de la ley. A partir de ahí, empieza a asesinar fortuitamente y a concebir una empresa de extermino como medio para hacer catarsis, de entre otras frustraciones, la de ser, o por lo menos creer que es, un gran artista de la poesía ignorado por los lectores. Así, tras haber birlado unas balas de una marquetería-galería de arte, adopta el mecanismo de tallar en cada bala, una a una, las palabras de un poema de su creación y que pretende salir a depositar en los lectores que se han resistido a leer sus poemas. Convirtiendo esto en su única manera de enfrentarse a un mundo que no valora su arte. Así, asistimos desde la psique enferma de este personaje al inventario de situaciones que lo han llevado a esa situación existencial salpimentados de notaciones de películas y bandas musicales, en este caso del género rock. Aquello constituye un acervo cultural, el cual enriquece la narración y le da múltiples aristas desde donde estudiar los fenómenos sociales.

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17 chapters
CAPÍTULO 1
El sol salpica la bóveda celeste con su vómito luminífero y candente. La mitad del globo terrestre usufructúa su benevolencia cancerígena. La otra mitad, de momento, lo evade con el sueño nocturno: extintor eterno del lanzallamas que se tiene en la cabeza durante ese episodio loco y desconsolado llamado vigilia. En una acera de Distopicali, un mendigo asesina a una paloma por picotear un cigarrillo abandonado que éste, había oteado en la distancia. Los demonios y los mendigos caminan mirando hacia el suelo sin tener vista de rayos x, y poder penetrar el núcleo mismo de la tierra, una fábrica entera de jabones de azufre. Un embotellamiento en el tráfico que lleva horas, es interrumpido por un hombre que abalea las burbujas de jabón que sopla un vendedor ambulante. Una bala me roza la cara. Si al menos hubiese atinado. Limpio la sangre que se desliza por mi mejilla con un poema que escribí la otra noche. Un poema con cara de plastilina sucia y demacrada, con la
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CAPÍTULO 2
Mi cuerpo está pegado a punta de soldadura autógena que a pesar de todo no puede evitar que me parta el culo en la escalera eléctrica del infierno. Me desplazo con la parábola de un escupitajo hacia la melodía rancia de las noches en vela.Puedo sentir el ronronear de la pistola. Es como un maremoto en un colchón de agua. De lejos observo a un vendedor de cannabis que tiene la mata sembrada en el ombligo.El tipo es un perfecto descuartizador de arbolitos de navidad. Su yerba es la mejor de la ciudad, es una mierda subida, si sabes a lo que me refiero. Con ella veo fácilmente Kama Sutras protagonizados por figuras de Alíen y Depredador en múltiples poses amatorias. Sexo y ácidos alienígenas en tu cara.Disimuladamente cancelo el precio de tres postes gruesos y febricitantes como índice de E.T con un billete arrugado. Sin perder tiempo el hombre pega ante mis ojos en el rugoso bil
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CAPÍTULO 3
He sido bueno. Al menos no he tenido el suficiente dinero para ejercitar el mal. Sale costoso joder al prójimo, que no te quepa la menor duda de ello. En lo posible es necesario juntarse con otros para formar alianza. Sumar dividendos.Qué lástima que, aun siendo tan bueno, un proto delincuente diríamos, no pudiera dejar de recibir y encajarme ciertos golpes.El sin sentido de la vida en veloz sinopsis: Tener un trabajo que detesto o si medio me gusta mal pago; la infidelidad de las mujeres amadas y la indiferencia de las que por una suerte de mecanismo de defensa biológico no logre conquistar; la muerte: triste pantomima de la eternidad; las enfermedades: minas quiebra patas en mitad del paraíso, el desastre ecológico que de sastre no tiene nada incapaz hasta de remendar el hoyo en la capa de ozono. Un agujerito indigesto de millones de kilómetros.Cae la noche a trompicones sobre la ciudad. Noche- mu&ntil
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CAPÍTULO 4
Camino por las calles con mi juguete rabioso viendo cómo algunas raíces de árboles levantan el pavimento. Ese tipo de raíces no está mal, pero las más entretenidas, las más transgresoras, son las que se meten en las casas por las tuberías, moviéndose entre las ratas como un maldito rizoma inquieto y penetran el culo de alguien que en ese mismo instante está sentado defecando, saliendo por el sanitario con tanta velocidad, que no da tiempo de nada, quedando literalmente empalada la víctima. Conocí a un tipo que se fue a vivir a un apartamento en un octavo piso para evitar este tipo de inconvenientes típicos de las casas y los primeros pisos de los edificios. Los edificios son engañifas colosales. La gente no es dueña de la tierra si no del aire. Los edificios tienen ratas en los zapatos y murciélagos en el sombrero. El caso es que una noche el sujeto invitó a una amiga que era muy dada a tragar viandas y a soltar soretes y zurullos en cualquier retrete, y que, ya entrados en
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CAPÍTULO 5
Pensé que tenía ganas de cagar, pero no me salió nada, mis nalgas querían darle un beso sin lengua al sanitario. Hablando de besos no puedo evitar recordar a mi exnovia. La chica era una perra del infierno. Es posible que cupido no me haya asaeteado con una flecha cuando me fije en ella sino con un arpón ballenero. Una bala dum dum directo al corazón.Una noche no llevando mucho de empatados me quede a dormir en su cuarto completamente borracho y la muy degenerada me echó encima un galón de gasolina y estuvo toda la maldita noche lanzándome cerillos encendidos para prenderme fuego.Otra noche se trajo consigo la jeringa hipodérmica de un amigo suyo (un melodramático adicto en estado terminal) la cual tenía un coctel sumamente explosivo de sida y heroína y cocaína en su émbolo (un verdadero crimen contra las alturas, como si un jodido cocodrilo se comiera a una jiraf
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CAPÍTULO 6
Inoculando putrefacción en la savia de mi árbol genealógico decidí colgarme de una de sus ramas. Pienso en ahorcados famosos, en Best sellers del inframundo: Gerard de Nerval, Ian Curtis vocalista de la agrupación musical Joy división y en David Foster Wallace.Suicidarse es como sacar el perro a cagar, es como colgar ropa de una cuerda esperando a que se seque. Aquí está la vida y allí la muerte. Igual que con los zancudos, solo el toldillo nos separa de ella.Me quedan pocas balas. Sí, es un hecho, escribiré poemas en los proyectiles con un cuchillo y luego saldré a depositarlas en los cuerpos de quienes me rodean. Afortunados lectores. Te gusta mi poesía, ¡BANG! entonces déjala que habite en tu sangre. Déjala que recorra tu maldito torrente sanguíneo. Déjala que te explote el cerebro y que tus dientes salgan disparados como f
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CAPÍTULO 7
Descartes, maestro de los hurga narices, sacándose un moco descubrió la pineal. Algún día yo también descubriré algo. El tipo que dijo que las ballenas eran pulmonadas fue ridiculizado por sus sabios colegas. Ellos creían que estos inmensos animales tenían branquias. Ninguno de ellos le dio respiración boca a boca a una de ellas, ninguno fue capaz de inflamar los pulmones de una orca con su halito de maremoto embriagado. Me tiro para el rio Pance desde la universidad. No soy el lobo estepario si no el lobo este va pa río. No es lo mismo un día en Pance que una diazepam. Después de una caminata que les borraría las plataformas a unos zapatos de disco y estando frente al río tamborileo con mis dedos sobre mis nudillos de curandero filipino. Quien me viera pensaría que me dispongo a pescar con la mano. Que me dispongo a sacar un par de lentes de contacto de las escamas de algún pez enamorado. La verdad estoy ahí para lavar unos hongos alucinógenos de vaca que me
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CAPÍTULO 8
Estoy pagando una cerveza en una rapitienda a una anciana que en lugar de senos tiene pleistocenos. Esa mujer debió amamantar al primer Trilobitomorfo que surgió del magma innominado, cuando una niña le dice a su madre que le gustaría tener una barba como la mía cuando crezca. Inútilmente su madre trata de explicarle que cuando ella sea grande va a ser una mujer y que a las mujeres no les sale barba. Entonces dije perdone señora, pero en los circos hay mujeres barbadas y no voy a entrar en detalles diciéndole que sus entrepiernas aún son más peludas y que con los pelos del coño pueden levantar hasta… ¡ejem, ejem! señor, estamos delante de una niña, dijo la señora un poco enrojecida por el comentario. Así… entonces para compensar un poco las cosas dije que a mí me gustaría tener un sistema nervioso como el de la niña. Recién desempacado. Prístino. Impoluto. No como el mío que ha sido forjado a martillazos y parece cernícalo acosando a picotazos en pleno vuelo al ave f
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CAPÍTULO 9
Exonerado de tus sueños húmedos FELICIDAD. Como quien dice afueriando en el cielo como en un concierto cuando no se paga la entrada y no se puede pasar del umbral.Me vacuno contra la libido hiperbolizada, es decir me masturbo y me tiro el primer dada de la historia nada de Duchamps ni Picabias: un pedo. Este pedo es la presentificación odorífera del bollo que se esconde detrás. Es el dios detrás de la máscara.Prendo un canutillo con manos enguantadas de boxeador y salgo volando entre dioses dándome adioses. No importa cuánto ruegue a la mafia para que llene mis zapatos de cemento. Es inevitable que levite como un menospreciado médium.Es ineluctable que planee, como es ineludible la quimioterapia de los pinceles viejos. El ridiculema del asunto es que luego de pernoctar en la ionosfera deba caer como el pájaro alcanzado por el proyectil de la carabina o el arcabuz.Caeré
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CAPÍTULO 10
Estoy leyendo una antología poética de los beats y en ella leo tantas veces la palabra marihuana que me entran unas ganas de fumar ezlupesnantes, es decir espeluznantes y me lanzo a la calle a buscar a Jane, sweet Jane y suena la canción de la Velvet underground en mi rockola mental, máquina de moler partituras. Te amo más que el hombre araña Mary Jane, no puedo estar un solo día sin darle besos a ese orto de lumbre, fumar marihuana es como darle besos negros a una diosa. Quédate con quien te ame así. Jane es el quinto elemento, el sexto sentido, el ensoph de los cabalistas, el pleroma de los gnósticos, el a bao a qu de los lectores, es la maleta del viaje, el viaje y la llegada a ninguna parte, sweet jane y podría seguir hasta el infinito tan larga es su cabellera.Al salir de la pensión busco a un vigilante que siempre me da el pasaje de bus para ir a la universidad, ese tipo es un
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