Chloe había notado que Lucien había estado realmente ocupado estos últimos días. Cada vez que lo veía, se le notaba exhausto. Salía temprano, volvía tarde. Aunque apenas hablaban, ella podía notar que el trabajo pesaba mucho sobre él.Quería hacer algo. No porque él se lo hubiera pedido. Solo... porque quería.Después de terminar su propio trabajo esa tarde, entró en el estudio de él. La habitación no estaba sucia, pero sí notablemente desordenada. Los archivos estaban amontonados sin cuidado sobre el escritorio, algunos documentos se habían caído al suelo, y varios libros habían quedado abiertos.—Tal vez no ha tenido tiempo de ordenar todo —murmuró para sí misma, dejando escapar un suspiro silencioso.Sin darle mucha importancia, se subió las mangas de su cárdigan y se puso manos a la obra. Reunió los papeles dispersos, ordenó los archivos con cuidado, sacudió el polvo de algunos estantes y organizó todo con esmero, asegurándose de que nada quedara fuera de lugar.Al alcanzar otra p
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