Punto de vista de JasonCon los manifestantes afuera, no había podido salir de la casa. Por otro lado, nadie más había logrado entrar tampoco. Aquello podría haber sido una bendición. Quizá lo era porque, al menos por un tiempo, había escapado de la furia directa de mis padres.Sin embargo, su ira era comparable a la mía, y pronto ambos desafiaron a la multitud para presentarse en mi oficina.—Mamá, papá, ¿qué hacen aquí? —pregunté en el instante en que aparecieron. Me levanté del escritorio y me apresuré hacia ellos—. Por favor, tomen asiento. Papá, ten cuidado con tu problema cardíaco.—Mi corazón está bien. O, al menos, no son esos manifestantes los que lo ponen en peligro —gruñó papá. Me esquivó y se sentó donde le había indicado—. Eres tú quien me va a llevar a la tumba, Jason. Tú y estos ridículos juegos que te traes entre manos.—No estoy jugando a nada.—¡Por supuesto que sí! Te lo advertí, te advertí que esto pasaría. Durante años te dije que tu indecisión para unirte a Britt
Ler mais