Punto de vista de Laila
—Es muy importante —dije—. Si tan solo me permitieras verlo, lo entenderías.
—Lo siento —respondió—. Tengo órdenes estrictas de no dejar entrar a nadie. Ni siquiera a ti.
—No es una visita de cortesía —insistí—. Tengo un motivo de gran peso para estar aquí.
—¿Y cuál es?
—Solo puedo hablarlo con Jason.
Marcus negó con la cabeza.
—El Alfa Jason ya tiene demasiados problemas en este momento. Te aseguro que, sea lo que sea de lo que quieras hablar con él, no es tan important