Punto de vista de Laila
Sus palabras me provocaron un escalofrío; sellaron con un manto gélido las grietas que su tristeza previa había abierto en mi corazón. ¿Había encontrado mi tumba? ¿Dónde? ¿Cómo?
Yo no tenía ninguna tumba que nadie pudiera encontrar.
Sin embargo, Jason parecía seguro.
—¿Cómo fue que diste con esa tumba? —pregunté tras aclararme la garganta, en un intento por sofocar los nervios.
—Me puse en contacto con una sanadora que ayudó a Laila en sus últimos momentos, en la clínic