Esperó hasta que la casa quedó completamente en silencio.Después de regresar de The Aldridge, Leonardo se había encerrado en su despacho.Escuchó cómo se cerraba la puerta.Escuchó el sonido apagado de otra llamada nocturna.Y se retiró a su habitación sin decir una sola palabra.Se quitó el vestido.Se lavó el rostro.Y permaneció sentada al borde de la cama durante veinte minutos, mirando la nada mientras la casa se asentaba en aquel silencio costoso e indiferente que parecía formar parte de sus cimientos.Entonces se levantó.Y volvió al tercer piso.No estaba segura de lo que buscaba.Quizás algo que hubiera pasado por alto aquella mañana.Algún detalle capaz de darle sentido a aquella habitación.Algo que pudiera ordenar, archivar y finalmente dejar atrás.Abrió la puerta con cuidado y entró.Las peonías seguían sobre la cómoda.El armario permanecía cerrado.La fotografía estaba exactamente donde ella la había dejado.Nada había cambiado.Y, sin embargo, ella lo veía todo de ma
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