Dentro del restaurante, la discusión estaba llegando a su fin.Francis se sentó al lado de Catarina y le preguntó en voz baja:—Catarina, ¿quieres que te lleve? Tengo el coche, puedo acercarte.Catarina sonrió y declinó:—No hace falta, alguien viene a recogerme.Nada más terminar de hablar, una sombra se proyectó sobre Francis. Se dio la vuelta y al verla casi pierde la compostura.El visitante era el presidente del Grupo Thorne, el inversor de P&D. Maison estaba de pie sosteniendo dos paraguas. El director Carili, con su prodigiosa habilidad para el halago, adoptó de inmediato una postura servil y se acercó a Maison:—Oh, presidente Maison, es un honor tenerle aquí. Estábamos debatiendo nuestra línea de investigación y acabamos de terminar. Por favor, no dude en ofrecernos sus sugerencias.Maison respondió con calma:—No hace falta, usted puede decidir.El director Carili dedujo al instante que Maison había venido a buscar a Catarina, inclinó la cabeza y dijo:—Por supuesto, como us
Ler mais