**Punto de vista de la autora**—Delilah —susurró Elion, intentando apartar aquellas manos extrañas que se enredaban alrededor de su polla.Pero estaba demasiado duro.Demasiado jodidamente cachondo como para pensar con claridad.Su cerebro estaba envuelto en niebla.Su respiración era entrecortada. Y, Dios, estaba sudando. El aire acondicionado estaba encendido, pero no podía dejar de sudar. No podía parar de gemir cada vez que aquellos dedos esbeltos subían desde la base de su verga hasta el glande purpúreo con maestría.Y en ese momento, eso era lo único que deseaba. El placer.Pero al mismo tiempo, todo estaba ocurriendo demasiado rápido y eso lo confundía.Un minuto antes, su hermano le había dicho que su pareja preguntaba por él. Se negó a verla y se dirigió a su habitación para recuperar algo que había olvidado darle a Amber; tal vez ella aceptaría su disculpa.Pero al minuto siguiente, estaba duro. Duro como una roca.Su polla se irguió en toda su longitud de golpe, ahogándose
Leer más