Punto de vista de ZaraAlgo estaba mal.No era el tipo de mal que se podía justificar con nervios o un mal humor, sino el que se instalaba profundo en los huesos y se negaba a ser ignorado. Se deslizaba bajo mi piel, primero en silencio, luego insistente, como un susurro que crecía con cada segundo que pasaba.Lo sentí antes de comprenderlo.En el momento en que salí de la tienda de conveniencia, el aire cambió. La puerta de vidrio se cerró detrás de mí con un suave clic, pero el sonido resonó mucho más fuerte de lo que debería en aquella quietud. Me detuve en la acera, apretando con fuerza la correa de mi bolso mientras mi mirada barría la calle.Estaba vacía.No solo en silencio, sino de forma antinatural, como si la ciudad misma se hubiera callado a propósito. No había motores lejanos, ni voces saliendo de ventanas abiertas, ni señales de vida. Solo unas pocas farolas tenues parpadeaban arriba, proyectando sombras largas y distorsionadas sobre el pavimento agrietado, dándoles forma
Leer más