Los días siguientes transcurrieron entre risas, reuniones de negocios que mantenían ocupado a Noah junto a Marcus y los demás empresarios, tardes tranquilas donde las mujeres se reunían para tomar el té mientras conversaban durante horas, y una despedida de soltera que terminó siendo un absoluto fracaso gracias a los esposos excesivamente sobreprotectores que prácticamente vigilaron cada rincón del lugar. Katrina y Olivia no dejaron de burlarse de ellos durante días, asegurando que jamás habían visto a hombres tan paranoicos, aunque, en el fondo, ambas sabían que aquella forma exagerada de cuidarlas nacía únicamente del inmenso amor que les tenían.Cuando menos lo esperaron, el gran día finalmente llegó.La mansión Jones hervía de actividad desde muy temprano. Empleados, organizadores, maquillistas, estilistas y decoradores iban y venían por los enormes pasillos ultimando hasta el más mínimo detalle. El aroma de las flores frescas impregnaba cada rincón de la casa y, desde algunas hab
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