IsabellaNo vi a Liam en todo el fin de semana. No podía creer que no solo cumpliera su palabra, sino que ni siquiera me visitara una vez al día como había prometido. Mateo, su asistente, según supe, me visitaba tres veces al día, trayéndome el desayuno, el almuerzo y la cena.Quería preguntarle por Liam. Quería saber por qué no era él quien venía, pero no me atreví a preguntar. Era la primera vez en muchísimo tiempo que me permitían algo en este matrimonio. Parecía un sueño, y a la vez, algo extraño.Sorprendentemente, la actitud de Liam logró, de alguna manera, evitar que pensara demasiado en Cane. Aunque pensar en él no iba a cambiar nada. Le rompí el corazón y me casé. Lo mínimo que podía hacer era desearle lo mejor y felicidad, aunque yo misma no fuera feliz. Katherine es una buena chica. En la secundaria, todos la querían, y nuestra amistad había ido bastante bien. Así que, si Cane encontró el amor en ella, les deseé lo mejor.Ayer, domingo, logré hablar con mi padre, y aunque i
Leer más