Enzo Caravelli. — ¿Por qué me estás evitando? — pregunté, acercando mi rostro al suyo, con la voz ronca y tensa por toda la irritación acumulada — ¿Por qué finges no conocerme? Estoy harto de esto, Chiara. Harto de esta nueva versión helada de ti. Tú no eres así. Yo te conozco. Sé que debajo de este maldito traje y de todas esas respuestas calculadas sigue existiendo la chica que…— ¡No estoy fingiendo nada, Enzo! — me interrumpió, clavándose las uñas en los propios brazos, con la voz siseando entre los dientes por la rabia — ¡Te estás volviendo completamente loco! ¿Por qué demonios haría algo así? ¡Ya te dije la verdad: no me acuerdo de ti!Miré profundamente dentro de sus pupilas. Estaban completamente dilatadas.No por miedo, el miedo tiene un brillo vacilante, sino por una furia genuina, un odio ardiente que parecía incendiar el espacio entre nosotros.Ella decía la verdad desde su propia perspectiva.Y aquella rabia, aquella resistencia feroz que mostraba, en lugar de alejarme,
Leer más