Harper giró su torso por completo hacia él, eliminando cualquier rastro de distancia, lo besó nuevamente, esta vez lo hizo de manera apasionada, con entrega y seguridad.Esta vez no hubo timidez... Sus labios se abrieron sedientos de pasión, devoró los de Austin con una intensidad que encendió el aire de la habitación. Una de sus manos subió con audacia por el pecho de Austin, frotó la tela de su camisa, buscando el calor de su piel.Austin, no podía creer lo que estaba viviendo, era más que un sueño, la mujer que hacía hasta lo imposible para evitarlo, ahora estaba completamente entregada a él.Con cada movimiento podía sentir el latido desbocado del corazón de Harper, la intensidad de su entrega era tan real, tan pura que él llegó a pensar que no merecía estar recibiendo aquel afecto. Ella lo buscó, con sus manos suplicaba acercamiento, con su tierna y dulce mirada buscaba refugio, Agustín, desde luego que respondió al acercamiento con la misma intensidad, no lo hizo por satisface
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