— POV DE EDRICKDesperté con el sabor del alcohol todavía quemándome la garganta. Otra vez.La luz del sol atravesaba las cortinas de mi oficina como si tuviera algo personal contra mí. Me martillaba la cabeza, tenía los ojos pesados y el pecho oprimido.Miré la hora.10:07 a.m.Y ya iba por media botella de whisky.Patético.Acerqué la botella y me serví otro vaso, con la mano temblándome apenas. Tal vez, si bebía lo suficiente, los recuerdos se callarían de una vez. Las risas, las bromas, la forma en que ella me miraba cuando le hacía el amor. Alina. Ya ni siquiera sabía qué me atormentaba más.La puerta se abrió de golpe.Adrian entró, se quedó congelado y enseguida su expresión se torció en disgusto.—¿Hablas en serio? —soltó, cerrando la puerta de un portazo—. Son las diez de la mañana, Edrick.Levanté el vaso con desgana.—Lo sé.—No, no lo sabes —espetó, caminando directo hasta mi escritorio para quitarme la botella—. Porque si realmente lo supieras, entenderías lo estúpido que
Leer más