— POV DE EDRICK
Desperté con el sabor del alcohol todavía quemándome la garganta. Otra vez.
La luz del sol atravesaba las cortinas de mi oficina como si tuviera algo personal contra mí. Me martillaba la cabeza, tenía los ojos pesados y el pecho oprimido.
Miré la hora.
10:07 a.m.
Y ya iba por media botella de whisky.
Patético.
Acerqué la botella y me serví otro vaso, con la mano temblándome apenas. Tal vez, si bebía lo suficiente, los recuerdos se callarían de una vez. Las risas, las bromas, la